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17/04/10

Mundo Virtual Sexual

No me di cuenta que mi vida se habia convertido en: trabajar, estudiar y mi familia, y lo poco que me sobraba de tiempo dormía o veía tele, ya que tenía solo horas libre, y por ende poco tiempo para mi mismo, para socializar con mis amigos en persona o salir una noche a hacer nada más que nada. Me convertí en un topo, en un esclavo de tiempos y responsabilidades que nunca acaban y sin notarlo acabé como un ermitaño en contra de mi voluntad, absorvido por correr contra el tiempo.

En medio de eso, siempre hay una necesidad en los hombres que impera, fuera de comer y dormir, es una casi vital, es el sexo, para el sexo uno siempre se hace tiempo en donde no haya o donde uno pueda hacerlo.

Si no hay tenía tiempo para salir a una reunión, conocer gente, levantarse a alguien en alguna discoteca (sea gay o no) o llamar algún amigo cariñoso que éste libre cuando uno lo desea, siempre hay un método y medio a nuestra disposición. La herramienta del siglo 21, el alabado:  Internet.

Este medio nos permite conectarnos con otras personas sin tener que desplazarnos, sin gastar dinero, sin perder tiempo, basta elegir el canal, puede ser una sala de chat o puede ser uno de esos lugares donde hay otros como tu, con perfil, foto y descripciones tanto físicas, como de lo que buscan.

Al hacerte miembro de ese sitio, entras a lo que es una sala o espacio que parece a un canal de compras o una tienda virtual de hombres, ves, lees y si te animas o no le das un click y empiezas a conocer al que puede ser, o no, el tipo de la foto con el que hablas, o puede ser ése que pone una parte de sí, la más erecta o trasera que tenga, y que uno guste conocer para disfrutar ambos de un encuentro fortuito o a largo plazo.

El sexo es el móvil de muchos encuentros en la red, aunque no de todos, hay desdichados o quienes mantienen la fe de que podrán encontrar el amor de sus vidas aquí, otros que buscan amigos o personas que tengan intereses en común, ahora se han formado grupos en donde se ponen de acuerdo para hacer orgias, fiestas, encuentros, tanto sexuales como culturales, uno solicita algo y el interesado responde.

Yo buscaba calmar mis acaloradas ansias, que guardaba interiormente, pero necesitaba la ayuda de alguien con quien poder sacarlas, veía fotos de hermosos cuerpos, edades variadas, estados civiles como solteros, casados, con pareja o ninfómanos interesado en un encuentro. Las fotos, con el mejor ángulo y la mejor parte de sus cuerpos para ofrecer, es un mercado de carnes, donde se ubican geográficamente, que características tienen y etc. Si te llega a interesar alguien debes esperar saber si es mutuo, porque en éste juego uno también es parte del ganado a ser vendido, a esperar  que alguien te compre.

En este mundo virtual uno encuentra mucho, con el poco tiempo que la vida agitada nos da, tal vez es un medio que nos facilita la vida y hace que no perdamos tiempo en preguntar tanto, conocer, indagar, tener que salir y verse en un sitio público y etc. No. Ahora buscas lo que quieres y si ambos están de acuerdo, van a lo que desean sin mucho protocolo.

A pesar de tener varias ventajas siempre hay riesgos como que no sea el dueño de la foto que muestra, que sea raro o no tan locuaz como por el computador, que sea extraño en sus comportamientos o no como esperabas, para eso también sirve usar el micrófono y cámara web, para cerciorarte que no tienes pierde.

Aunque si no deseas moverte, no ser infiel (es relativo), o tu amante perfecto se encuentra a mitad del mundo, el cybersexo es una buena idea, y cuando termina sólo sales de la página y sigues tu vida, lo malo es que puedes ser grabado y tu rato de placer expuesto a medio mundo haciendote famoso sin tu concentimiento, para deleite de extraños. En fin, todo tiene sus riesgos y sus beneficios, por mi parte si no fuera por esto, ya no tuviera manos para escribir esto, ustedes entienden a que me refiero. 

7/04/10

Cada noche

Cae la noche, siento frío en mi cuarto, es porque no tengo el calor tu cuerpo desnudo para abrigarme. Sin ti estoy triste y viene la soledad para acompañarme pero es a ti a quien quiero a mi lado para no estar así.

Los fantasmas del insomnio no me dejan dormir, pues necesito el sedante de tus besos y el roce de tus caricias para caer en las profundidades del plácido sueño.

La falta  de tu presencia le da nostalgia a mi cama, la cual se ve inmensa y desierta.

Extraño entrelazar mis piernas con las tuyas y sentir el latido de tu tibio pecho y el sonido de tu respiración al compás de la mía.

Sentir la suavidad de tu cabello, el endulzante aroma de tu cuello, la suavidad y sabor de tu terso cuerpo, la sonrisa en tus labios y la belleza de tu ser junto al mio para sentirme el hombre más afortunado del mundo y dormir con ése maravilloso pensamiento.

Extraño abrazarte y acurrucarme cómodamente en tu piel, dormir sobre tu pecho o proteger tu espalda de los precipicios de tus sueños. Me hace falta que me despiertes a media noche por tus involuntarios movimientos para acomodarnos de nuevo y volver a dormir, pensando que si se acabara el mundo, que sea a tu lado, no me importaría nada.

Hasta amanecer y comenzar un nuevo día renovado de ti.


P.d. Te amo.


16/01/10

Disfunción Eréctil

No poder mantener el pene erecto es frustrante y vergonzoso para los hombres, sea cual sea su orientación sexual. El otro día un doctor decía que la impotencia tenía un factor psicológico, y si es verdad, a veces más que físico es todo mental, todo está en la cabeza ( la de arriba me refiero).
Hace unos años conocí a un chico con quien salí, que sufría de eso, nunca llegamos a ser más, porque teníamos diversos intereses, y no fue porque fuera impotente, pero el tiempo que duramos fue bueno. Lo conocí por medio de un amigo y tuvimos química instantánea, teníamos cosas en común, y de ser un gusto pasamos a ser amigos, ganándome su cariño y confianza. Hasta esa fecha nos llenábamos sólo de besos, no porque no hubiera la oportunidad sino porque que era otra cosa que yo desconocía.

Fue así que una tarde de otoño, conversando, abrazados en el sillón de su sala me contó que un par de años atrás, cuando aún no descubría su homosexualidad, tuvo una enamorada que era 3 veces peor que el Linda Blair poseída. Fue ella quien literalmente lo castró.



Al parecer el problema era que él no sabía que era gay, y aún cuando lo aceptó o supo, su vida sexual con los chicos no fue tan diferente, ya que seguía son poder elevar el miembro viril, por lo que sólo tenía jugueteos, besos, manoseos, roces, masturbación, sexo oral, y de vez en cuando él era el pasivo, ya que activo no podía ser. Vale decir que él conseguía masturbase solo, y bien, pero no conseguía nada más.

Fue un tiempo duro para él, la terapia, el que sus padres vayan con él al psicólogo, la endemoniada enamorada y sus insatisfactorias experiencias con chicos lo llevaron a sentirse un poco frustrado, introvertido, sentirse mal por no disfrutar de su edad, cuerpo y sexualidad como otros chicos, luego de ello estuvo solo, de cuando en cuando un encuentro sexual y nada más.

Al terminar de escucharlo mi reacción no fue de querer dejarlo o causarme pena como si se fuera a morir, sólo le dije que todo iba a estar bien y que se solucionaría, claro que no sabía cómo pero lo conforté como si tuviera algo muy simple, será porque me gustaba e interiormente sabía que tarde o temprano dejaría de sufrir de eso.

Una tarde de invierno cualquiera, de esas que uno comparte con su pareja, viendo una comedía romática, solos en su depa, con las hormonas encima, como siempre desnudos jugando y tocándonos, luego de penetrarlo y terminar, estuvimos abrazados sin ropa, él detrás de mi muy pegados, comenzamos a jugar y sin querer logró mantener una erección que no desaprovechó para por fin disfrutar de su pene dentro de mi, fue algo inesperado para los dos, fue bonito y placentero.

Y no fue un chiripazo, fue algo que se incrementó con el tiempo, y no sólo la duración o placer, sino también la confianza de poder disfrutar de algo que le habían arrebatado en su tardía adolescencia, y ahora devuelto en su temprana juventud. Se sintió bien y estaba contento al igual que yo, y ese fue el inicio de varias noches de mutuo placer, hasta volverse demasiado bueno en las artes amatorias. Luego de esa experiencia entendí que tan sólo necesitaba un poco de cariño, paciencia y buen humor para arreglar algo que tiene solución y poder disfrutar de nuestro cuerpo, juventud y hormonas; como debe ser.